EL AMOR BRUJO EN CONCIERTO CON LA OSCA

La magia sonora de “El Amor Brujo” de Manuel de Falla, junto a obras de Mendelssohn, Saint Saens y Stravinsky, en el segundo concierto de Abono de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA), el jueves 7 de Junio a las 20:30 hs. en el Teatro Municipal. En el  podio el maestro Luis Szaran, junto al magistral violinista Miguel Angel Echeverría y la contralto  Amalia Nuñez.

Organizado en forma conjunta por la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción y la Sociedad Filarmónica de Asunción, este concierto  cuenta con los auspicios de la FUNDACION ITAU y PETROBRAS.-

El programa se completa con la ejecución de “Fuegos de Artificio” (1ra. Audición) de Stravinsky; “Concierto para violín y Orquesta en Mi menor op.64” de Mendelssohn; y “Sansón y Dalila (Danza Bacchanale” de Saint Saens.-

Las entradas pueden adquirirse en la Sociedad Filarmónica de Asunción, Cerro Cora 848 e/EE.UU y Tacuary, Tel: 492416 / 443774:  Plateas y Tertulia: Gs. 25.000 –  Paraíso: Gs. 10.000

Consultas y reservas: Sociedad Filarmónica de Asunción: Cerro Corá 848 e/ EE.UU y Tacuary – Teléfonos: 492416 / 443774 – sfa@pol.com.py

ACERCA DE LAS OBRAS

IGOR STRAVINSKY (1882 -1971)

Una de las figuras de mayor relevancia entre los compositores del siglo XX. De joven se interesó por el derecho pero rápidamente cambió por la composición. A los 20 años comenzó sus estudios con Nicolás Rimsky-Korsakov. De esos años data la obra Feu d’Artifice (1908) que aún bajo la influencia del estilo de su maestro ya anticipa el rumbo que tomaría el autor en sus siguientes creaciones como El Pájaro de Fuego, Petrushka y la Consagración de la Primavera. La pieza sinfónica Fuegos Artificiales o Fuegos de Artificio fue escrita para celebrar la boda de la hija del maestro de Stravinsky, un scherzo sinfónico brillante de estilo impresionista.

FELIX MENDELSSOHN (1809 – 1847)

Este concierto es uno de los más bellos y perfectos entre los escritos para violín, en la historia de la música. Fue compuesto entre los años 1838 y 1844 a solicitud del violinista Ferdinand David quién los estrenó en 1845 con la orquesta de Leipzig. La composición en los tres movimientos clásicos está llena de melodías brotadas de un corazón enamorado y dichoso. El popular inicio del primer movimiento ya se destaca por su carácter luminoso, claro, optimista y apasionado, como bien señala en la partitura.  El segundo movimiento de gran lirismo, ternura e intimidad. El último tiempo es chispeante, brioso y de gran virtuosismo.

MANUEL DE FALLA (1876 – 1946)

Continuó en España la obra iniciada por Albéniz, renovando la cultura musical ibérica desde su interior, valorizando el patrimonio étnico local. Logró transfigurar el dato folclórico en un lenguaje personalísimo, atento a los progresos de la música en Europa. Su música revela una preparación culta, severa, el conocimiento de los clásicos y románticos centroeuropeos y al mismo tiempo propone con fuerza la sugestión de un mundo profundamente español, cargado de colores, luminosidad y atractivo, sin caer en la vulgaridad de lo simplemente descriptivo.

El Amor Brujo es un ballet compuesto en 1915. Inspirado en el ámbito de los gitanos, su argumento gira en torno a dos amantes y el espectro de un tercero. Para cantar la exaltación del amor sobre la muerte, de Falla emplea cantos populares andaluces con ritmos irresistibles –a veces desenfrenados- y otros de profunda intimidad.

Noches en los Jardines de España data del mismo año. Se trata de una página de tipo evocativo, donde el rigor formal se resuelve con una fiesta de timbres y de ritmos que reproducen los tres cuadros típicos de España.

CAMILE SAINT SAENS (1835 – 1921)

Compositor, organista y pianista. Fue una de las figuras más relevantes de romanticismo francés del siglo XIX. Su larga vida y carrera musical lo llevaron a contemplar el paso de la era romántica a la moderna.

Su Opera Sansón y Dalila fue compuesta a pedido de Franz Liszt y estrenada en Weimar en 1877. Para la escena en la que Sansón es ridiculizado por el sumo sacerdote y Dalila, donde pide a Dios que devuelva sus fuerzas para destruir el Templo. Saint Saens compuso la célebre pieza Bacanal.